
La realidad es que las personas están cada vez más
indefensas frente a la violencia cotidiana.
Las crónicas diarias reflejan que cualquier persona
puede ser victima de una agresión o un secuestro.
Ya no importa que sea un importante ejecutivo o un modesto
empleado.
Lamentablemente es un dato de la realidad y debemos considerarlo,
por eso hemos decidido ocuparnos del tema.
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